Sin app, sin registro, sin descarga
El QR abre una web y punto. Ni instalar nada, ni crear cuenta, ni aceptar cookies antes de ver el primer plato. Cada paso que se le pide al cliente antes de enseñarle la comida es una razón para abandonar.
Restaurante · Carta QR
Caso de diseño y desarrollo web para restauración
Brasa y carta digital: pedir por QR sin una sola fricción.

Una carta por QR se usa en la peor situación posible: mesa llena, cobertura regular, el móvil en una mano y a punto de pedir. Cualquier fricción —una descarga, un registro, un zoom— y el cliente levanta la mano y pregunta al camarero.
El QR abre una web y punto. Ni instalar nada, ni crear cuenta, ni aceptar cookies antes de ver el primer plato. Cada paso que se le pide al cliente antes de enseñarle la comida es una razón para abandonar.
Navegación por categorías fija abajo, al alcance del pulgar con una sola mano. En una mesa nadie sujeta el móvil con las dos.
La carta pesa lo mínimo y las fotos entran a medida que se bajan. Con la cobertura de un sótano lleno de gente, una carta pesada tarda tanto que resulta inservible.
Cambiar un precio o quitar un plato agotado es editar un dato, no rehacer un PDF y volver a imprimir los QR de todas las mesas.




Cuéntame qué necesitas y te digo qué cuesta y cuándo estaría. Sin compromiso.